5 hábitos para mejorar la productividad personal

Cómo mejorar la productividad personal

En este blog estamos dando vueltas a cómo mejorar la productividad personal porque entendemos que es una forma de vida que te conduce a la autorrealización.

Hemos apuntado más de una vez que la productividad personal es el resultado de dos factores:

  • Tu estado
  • Y tus aprendizajes, sobre ti mismo y sobre las herramientas

Aquí vamos a recomendar 5 hábitos que te ayudarán a obtener y mantener el estado que necesitas.

Combinar este estado con tus aprendizajes te acerca a saber cómo mejorar la productividad personal.

¿Qué es un hábito?

Antes de comenzar con los 5 hábitos que te van a ayudar me gustaría reflexionar brevemente sobre qué es un hábito.

En la wikipedia podemos encontrar esta definición: el hábito es cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o ningún raciocinio y es aprendido, más que innato.

Para interiorizar un hábito tenemos que repetirlo una y otra vez hasta que se queda grabado en una nueva forma de funcionar. Necesitamos disciplina. O mejor dicho, fluidez disciplinada, es decir, ponernos manos a la obra desde un estado de tranquilidad. Con calma. Hacer las cosas desde la rabia o el estrés no da los resultados deseados.

¿Desde dónde nacen tus acciones? Reflexiona sobre ello.  Te dará pistas interesantes acerca de ti mismo.

Un hábito bien interiorizado es una habilidad, una estrategia que pones de forma intuitiva en marcha. Las habilidades están en el tercer nivel de los niveles neurológicos de Robert Dilts.

Cuando acabes de leer el post te recomiendo realizar planes de acción para el hábito que te haya parecido más interesante o para los 5. Para que puedas repetirlo y convertirlo en habilidad.

1 – Reiníciate cada día

Este hábito consiste en parar un tiempo cada día. Es como apagarte (conscientemente 😉 claro) para volver a enchufarte con energías renovadas al día siguiente.

¿Qué cosas diferentes vas a incorporar a tu día? Despierta tu Ser creativo y conecta con la información que hay en él. Conecta con tu inteligencia somática. Con tu cuerpo.

Necesitamos poner en orden los pensamientos e ideas que pasan a gran velocidad por nuestras mentes. Tomar conciencia. Despertar el “darse cuenta” en nosotros.

Dedicarte un tiempo cada día para sentir en tu cuerpo si las acciones del día te conducen a tu meta o te desvían. Reiniciarte cada día te da pistas y evita que te vuelvas a dormir.

La rutina del día a día nos invita a dormirnos y a dejar pasar oportunidades de mejora. Vivir permanentemente en la zona de confort nos aleja de nuestra misión.

¿Cómo puedo hacerlo?

Hay miles de formas de hacerlo. Tantas como gustos. Si no sabes que te ayuda a parar para reflexionar, puedes empezar por probar actividades que te produzcan calma y te inviten a la mirada interior.

Escuchar música que te conecte, baila, pasea, lee, escribe sobre lo que sientes, medita… busca la inspiración en tu día a día.

Experimentar por ti mismo lo que te ayuda es éxito garantizado para continuar con el hábito.

2 – Cuida tu cuerpo físico

El más productivo no es el que más horas trabaja. Sino aquel que sabe equilibrar sus energías y su tiempo.

Nuestra inspiración habita en un cuerpo físico. La calidad de nuestras respuestas está directamente relacionada con nuestra productividad personal.

No rindes de igual forma si estas cansado o enfermo. Y recuerda que la OMS define salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

¿Qué haces en tu día a día para cuidar tu cuerpo físico? ¿Qué podrías llegar a hacer? ¿Cómo descansas cuando duermes?

3 – Cuida tu cuerpo mental

Según la filosofía del yoga el cuerpo mental se encarga de nuestras ideas, pensamientos, de nuestra razón, capacidades mentales e intelectuales.

El cuerpo mental debe estar a nuestro servicio, es el gestor. Es excepcional implantando nuevas formas de pensar y hacer.

Para poder desarrollar tu productividad personal necesitas incorporar nueva información al sistema. Metodología, conceptos… Esto se hace a través del aprendizaje, invirtiendo energía mental.

Cuidar tu cuerpo mental requiere dos hábitos principalmente. Así que serán 6 hábitos en total [iconfont type=”icon-smile” size=”normal” color=””]

  1. El primer hábito consiste en dedicar un tiempo en tu día a día o en la semana para planificar proyectos, revisar resultados y poner en marcha las acciones correctoras que se necesiten.

Si fijas el tiempo (cuándo, dónde y cómo) mucho mejor para interiorizar el hábito más y más.

  1. El segundo hábito consiste en dedicar tiempo a obtener inspiración a través de lecturas, vídeos…formarse en nuevos campos, disciplinas…

4 – Recarga pilas emocionales

Suele pasar que al orientar la acción hacia nuestra misión nos emocionamos, sentimos pasión. Lo que estamos haciendo está alineado con una intención que sentimos poderosa.

Eso está muy bien. Aunque a veces descuidamos las relaciones. Y descuidar una parte para centrarte en otra para mí no es productividad personal.

Necesitamos alimentar nuestras emociones positivas, esas que nos hacen sentirnos entregados a la vida y conectados con los demás.

Así que introduce en tu vida el hábito de conectar con todas esas personas que te aportan cariño, tranquilidad, diversión…

Tal vez puedas dedicar un tiempo en tu semana a llamar a esas personas que tienes lejos, mandar un mensaje a esas personas, que por algún motivo, han venido hoy a tu mente…

5 – Aprende a “no hacer nada”

Si, así es. Si quieres saber cómo mejorar tu productividad personal introduce en tu vida el hábito de “no hacer nada”. Parece raro ¿verdad?

Para los occidentales “no hacer nada” suele ser sinónimo de estar quieto. Puede que incluso “no hacer nada” te haga sentirte poco útil.

Para mi “no hacer nada”, ni siquiera ver la tele, es entregarte al momento presente. Sentir que fluyes en él, como si fueras agua en un río.

Este hábito, además de descanso y paz, te ayudará a cargar energía. Lo importante de la vida está en ese pequeño instante que te está deleitando.

En esos momentos encuentras inspiración y se despierta la creatividad.

Poner en práctica “no hacer nada” en contacto con la naturaleza como hábito fomentará tu conexión con el mundo de las ideas.

No confundir “no hacer nada” con procastinar. Para mí procastinar supone dejar de hacer algo para hacer otra cosa que te resulta más fácil o cómoda.

Procastinar implica saltarte tu plan. “No hacer nada” puede formar parte de tu planning semanal.

Una vez más, lo interesante es saber desde dónde nace la acción que estas realizando.

¿Cuándo te vas a permitir tiempo para “no hacer nada”?

Este es uno de los grandes aprendizajes de nuestra sociedad occidental, atropellada por el rápido paso del tiempo y la voracidad de vivir nuevas y alocadas experiencias.


 

La productividad personal no es un estado donde sientes estrés y rigidez. La productividad personal nace de un estado de calma. Se tiene que disfrutar y ser vivida con alegría.

¿Cuál es la visión que tienes acerca de la productividad personal? Nos encantaría que nos contarás tu visión o idea acerca de la productividad personal.

Photo credit: Viola’s visions ◕‿◕❤ / Foter /CC BY-NC-SA

Autora: Beatriz Blasco

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Beatriz Blasco

Beatriz Blasco

Ingeniera, Coach ejecutiva y personal. Experta en productividad personal, desarrollo de liderazgo y comunicación. Me apasiona acompañar a las personas en el proceso de descubrimiento personal y potenciar sus talentos. Curiosa, inquieta y creativa. Una exploradora nata.

3 comentarios

  1. Hola Bea,

    Esta lectura me ha sido altamente productiva pues me viene al pelo en general y sobre todo en estos momentos de mi vida, es como si lo hubieras escrito para mi 😉

    Estoy de acuerdo en todos los puntos y tengo que confesarte que estas actitudes tan saludables me cuestan en general, sobre todo la que tiene que ver con pararme y no hacer nada, porque una parte de mi nterior me dice todo el rato “tienes que estar haciendo cosas si no no vales nada o eres un ser improductivo” y ya ves tu que cosa más alejada de la realidad … pues cuando me concedo el permiso para descansar me recupero muy rápido y no solo eso, si no que de forma espontanea conecto de nuevo con mi creatividad y alegria de vivir.

    Asi que en conclusión te diré que mi productividad y mi estado de animo bajan cuando me engancho a la inercia de hacer y hacer de forma desmedida y sin disfrutar.

    Muchas gracias por este post que me ha servido de RECORDATORIO con MAYUSCULAS para mi proceso actual.

    1. Hola Virginia!!
      cuánto me alegro de que te hayas pasado por aquí y nos hayas dejado este comentario.
      Es fantástico cuando escribes post y pueden ofrecer hacer algo de luz a los demás. Es lo mejor de compartir.
      Entiendo perfectamente lo que te pasa con la acción. Mi gran trabajo es aprender a parar y observar. Así que es cuestión de “fluidez disciplinada” aprender a “no hacer nada” para dejar emerger nuestro Ser creativo y hacer desde ese estado.
      En mi opinión en la productividad personal el estado es una parte fundamental para llevarla a cabo y alcanzar la cumbre.
      Seguimos compartiendo Virginia.
      Un abrazo

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