Equilibrio de energías

Somos energía

En última instancia, todo es energía: partículas vibrando con diferentes manifestaciones, formas y sentido.

La energía es eficacia, poder y virtud para obrar, así que si la sabemos manejar y equilibrar tenemos un gran poder para utilizarlo a nuestro favor.

Tú también eres energía. Cada día puedes experimentar en los siguientes planos:

  1. Físico
  2. Emocional
  3. Mental
  4. Espiritual

Si equilibras los cuatro y transitas de forma fluida por ellos puedes despertar y conectar con tu Ser Creativo.

Energía física

La energía física es la que utilizas para moverte en este mundo y para dar forma a tus sueños y tu misión.

Por eso la energía física es igual de importante que el resto de planos energéticos.

Tu energía física esta relacionada con la alimentación, el descanso, el ejercicio físico…

Energía emocional

La energía emocional es la que derivada de tus emociones.

Las emociones son un mecanismo de adaptación para invitarte al movimiento, la reflexión y el aprendizaje.

Al fin y al cabo, las emociones te unen a los demás y miden la calidad de tus relaciones.

Tú creas las experiencias que vives y te emocionan. Tú haces posible un encuentro con un amigo o una comida con tu familia o un viaje con tu pareja.

Energía mental

La energía mental tiene dos dimensiones importantes: la consciente y la inconsciente. Es en tu mente donde se produce la interpretación de lo que percibes y donde se forman las decisiones que tomas.

La realidad que eliges vivir depende de la información que has ido almacenando a lo largo de tu vida en el cuerpo físico y mental.

La información guardada en estos cuerpos es fruto, además de tu propia herencia genética y ancestral, de las interpretaciones que has hecho de tus experiencias. Es decir, de los aprendizajes que has ido realizando, a distintos niveles, desde el momento en que naciste.

Cuando lees, trabajas con el ordenador, aprendes una nueva habilidad… estás trabajando tu energía mental.

Energía espiritual

La energía espiritual emerge cuando añades a tu vida reflexión y contemplación para caminar hacia la verdad más profunda de tu esencia.

Tienes que incluir prácticas diarias que te inviten a ser cada día más consciente, a conocerte y ampliar lo que crees y piensas sobre ti mismo y el mundo.

Puede que te preguntes para qué te sirve la energía espiritual.

Desarrollar este plano te permite conectar y experimentar a nivel profundo el amor incondicional, el perdón, el agradecimiento, la paz…la conciencia pura.

Equilibrar tus energías

Todas las energías son importantes y necesarias en tu vida. Conocerlas bien, para equilibrarlas en tu día a día es clave para manejar tu actividad diaria y ser capaz de dar forma a tus sueños, sean los que sean, de forma fluida.

El equilibrio de energías consiste en dedicar espacios de tiempo a las cuatro energías a lo largo de una semana.

Tal vez en un día esto es difícil de mantener, sin embargo, por mi experiencia personal, es necesario ajustarlo en la semana para evitar descompensación.

Para mantener el equilibrio no es efectivo trabajar, por ejemplo, tres meses muy intensamente y después irte diez días a descansar.

La pregunta clave aquí es: ¿Cuántas horas y con qué estado dedicas al día a cada una de esas energías? No tienes porqué dedicar las mismas horas, tienes que sentir tu propio equilibrio.

Si eres un trabajador del conocimiento probablemente la energía que inviertes en la parte mental sea elevada con respecto a las otras energías.

Para encontrar tus equilibrios, para conseguir estar en calma y presente, te sugiero que dediques un tiempo adecuado para ti cada semana a realizar alguna de estas prácticas:

  • Actividades que inviten a poner la atención en el cuerpo (Yoga, Aikido…)
  • Meditación
  • Ejercicio físico consciente
  • Hábitos diarios realizados con atención plena
  • Diario de agradecimiento
  • Observar el ruido interno (lo que te dices) y comportamientos
  • Ser consciente de la emoción que sientes
  • Alimentación sana y equilibrada
  • Dormir las horas necesarias
  • Disfrutar con familia, amigos, ocio…

Estas prácticas van a generar un estado de bienestar en todas las partes de tu sistema, porque armonizan las distintas formas de expresión de la energía.

Si a lo largo de tu vida has dejado de lado alguno de los cuatro planos energéticos o no los has atendido convenientemente es posible que hayas vivido situaciones o experiencias dolorosas que te han motivado a que despertaras y profundizaras en tu autoconocimiento.

Habitamos tiempos apasionantes llenos de incertidumbre a los que debemos adaptarnos sí o sí para vivir felices, en lugar de sobrevivir o malvivir.

La productividad personal consciente consiste en añadir a tu vida equilibrio, armonía, foco y sentido, elegir las acciones que te ayudan a vivir mejor dejando atrás el estrés, la ansiedad y el desasosiego.

Te invito a que elabores una planificación semanal donde establezcas los tiempos necesarios para desarrollar los cuatro planos.

Autora: Beatriz Blasco

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Beatriz Blasco

Beatriz Blasco

Ingeniera, Coach ejecutiva y personal. Experta en productividad personal, desarrollo de liderazgo y comunicación. Me apasiona acompañar a las personas en el proceso de descubrimiento personal y potenciar sus talentos. Curiosa, inquieta y creativa. Una exploradora nata.

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