5 pasos para practicar la gratitud

En el artículo de hoy traigo una invitada que nos habla de la gratitud.

¿Te preguntas qué relación existe entre la productividad personal y la gratitud?

Para mí si que existe relación.

[Tweet “No es el tiempo que trabajas sino la calidad de tu estado y la atención mientras trabajas”]

Agradecer te ayuda a tener un mejor estado cada día, a poner el foco en lo que ya hay en el momento presente en vez de ponerlo en lo que te falta o no tienes.

La efectividad personal de alto impacto requiere una mentalidad ganadora o exitosa.

Cómo convertirte en una persona agradecida (guía sencilla)

Todos los seres humanos son diferentes, todos crecen bajo entornos y educación diferente, por lo que para unos ciertas actitudes son como predeterminadas, para otros pueden llegar a ser extrañas. Uno de los aspectos fundamentales del bienestar personal se traduce en ser agradecido.

1 – Quejarse no es la salida

Los beneficios de adoptar esta actitud son claros, por un lado aumentan la sensación de felicidad porque uno deja de focalizarse solo en lo malo y por otro lado te hace darte cuenta de los conocidos que viven en constante queja y que te hacen infeliz.

Recuerda que todo lo que pasa por nuestra mente influye directamente en nuestro estado emocional. Muchas veces nos quejamos por cosas vagas y generalizadas que nos llevan a problemas y no a soluciones, y que solo generan malestar y desdicha. “Una actitud que le encuentra inconvenientes a todo –desde la comida al plan que no salió como quería– desata emociones negativas. Por el contrario, es importante valorar y agradecer lo que se tiene, actitud que te ayuda a crecer como persona.

2 – Exaltar las cualidades del otro

Psicólogos y terapeutas nos advierten sobre el enfriamiento en las relaciones entre los miembros de las familias y el distanciamiento en nuestras relaciones en general por la falta del elogio y valoración del otro.

Cada vez hay menos comunicación y más frialdad o pasotismo afectivo, menos demostraciones de cariño, y un aumento de la crítica negativa y sobre todo el reproche. Por el contrario, el mejor camino es deshacerse de las expectativas (muchas veces irreales) que tendemos a cargar sobre la persona que tenemos al lado, como esperar un comportamiento sin equivocaciones, y así reforzar nuestras relaciones interpersonales.

3 – Las cosas materiales no lo son todo

Las cosas no te garantizan la felicidad ni el éxito. Las personas verdaderamente felices están más interesados en usar sus recursos para agregar valor a la vida de los demás, y vivir de forma decente y modesta.

Si el dinero aparece, están felices, y si hace falta, de igual manera son felices y están satisfechos con sus vidas. Sabemos que lo material muchas veces es necesario, pero la idea se centra en que valoremos lo que tenemos, y más que las cosas materiales, la salud, la vida, las relaciones que podamos tener.

Diversos estudios indican que las experiencias –un viaje, una comida al aire libre o un espectáculo– aportan emociones que perduran en la memoria como buenos recuerdos, a diferencia del tipo de emoción que produce adquirir el ultimo móvil salido al mercado – por ejemplo.

 

4 – Tu trabajo puede ser una fuente de motivación

Como pasa con las relaciones interpersonales, el trabajo puede ser una seria fuente de insatisfacción: no nos sentimos cómodos, no nos proporciona el dinero que queremos, tenemos colegas indeseables y un largo etcétera.

Son pocas las personas que encuentran en su trabajo una verdadera satisfacción. Es conveniente hacer un giro en el enfoque, sin esperar el agradecimiento de colegas o superiores, sino encontrar la gratificación propia. Valorar la suerte de tener un lugar de trabajo.

5 – Seguir la “dieta de la gratitud”

Janice Kaplan, en su camino para reforzar la actitud de gratitud, paso por un proceso difícil en donde tenía que cambiar su percepción acerca de su aspecto físico. Durante ese proceso se ideo una estrategia que denominó la dieta de la gratitud. 

Esta “dieta” se basaba en los siguientes aspectos: agradecer que tiene alimento en la mesa, siempre sentarse para comer y disfrutar los alimentos, restringir la ingesta de productos procesados azúcares y harinas blancas y, en vez de comer sin control esas galletas de chocolate que tanto le gustan, aprovecharlas solo de vez en cuando y disfrutarlas con placer.

Si queremos que la balanza de nuestra vida se incline hacia la felicidad y el bienestar, es importante que incorporemos en nuestra vida practicas saludables que nos permitan contrarrestar los efectos tóxicos de emociones como la ira, el miedo, la tristeza, y que mejor manera de lograrlo que a través de una actitud grata.

Esta es una de las grandes conclusiones de El diario de la gratitud. En ese sentido, Janice asegura que “cuando te sientes realmente agradecido, los indicadores de estrés –ira, preocupación, ansiedad…– disminuyen y descienden las posibilidades de sufrir enfermedades”.

Y también consigues llevar tu productividad personal a otro nivel.

¿Tienes el hábito de agradecer? Cuéntanos en los comentarios.

 

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Edith Gomez

Edith Gomez

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Twitter: @edigomben

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